Parálisis facial periférica

¿Qué es?

Es un trastorno neuromuscular ocasionado por la lesión del nervio facial (el cual cumple funciones tanto sensitivas cómo motoras), que ocasiona alteraciones en la movilidad del rostro. Al ser una lesión periférica la sintomatología se manifiesta del mismo lado del que ocurrió la lesión. Entre las posibles causas se asocia a infecciones víricas o bacterianas, traumatismos agudos, enfermedades sistémicas, entre otras; incluyendo un gran porcentaje de origen idiopático (Mejor conocida como Parálisis de Bell).

¿A quién afecta principalmente?

No existe mayor predominio en algún sexo, los mayores picos de incidencia son entre los 20-30 años y entre los 50-60 años. Afecta por igual a cualquiera de los 2 lados de la cara.

¿Cuáles son los síntomas?

Generalmente solo se afecta una hemicara perdiendo el movimiento de ese lado, el signo de Bell (pérdida de las arrugas, e imposibilidad o dificultad para cerrar el ojo del lado afectado, además de desviación del labio hacia el lado no afectado). En algunas ocasiones se puede acompañar de alteraciones en la sensibilidad, en la secreción de saliva y/o lágrimas, en el sentido del gusto (en los ⅔ anteriores de la lengua), así como hipoacusia o mayor sensibilidad a ruidos fuertes, pérdida del reflejo de parpadeo, y dolor cerca al oído.

Tratamiento fisioterapéutico:

El fisioterapeuta realizará una evaluación que incluye una serie de preguntas para conocer el origen de la lesión y descartar que se trate de una parálisis de origen central, realizará algunas pruebas para descartar la posible lesión de algún otro par craneal, posteriormente le pedirá realizar algunos movimientos faciales para confirmar sus sospechas clínicas. Una vez confirmado el diagnóstico de parálisis periférica comenzará con el tratamiento, que puede incluir:

  • Reeducación neuromuscular frente al espejo con diferentes técnicas.
  • Compresa caliente.
  • Electroterapia en puntos motores.
  • Masaje facial.

El objetivo del tratamiento es disminuir el dolor e inflamación, reincorporación a las actividades de la vida diaria y evitar nuevas lesiones.